"Y para el cruel que me arranca" presenta dos manos aferrándose a un tejido fuertemente retorcido de vivos rojos, blancos y azules contra un fondo negro contundente. La tensión en las manos y los pliegues de la bandera revelan una conexión y una lucha intensas. Una estrella blanca solitaria se halla debajo, aportando un contraste tranquilo pero conmovedor a la escena. Esta pieza aporta una presencia que invita a la reflexión en cualquier espacio.
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Artista
Explorando momentos cotidianos a través de pasteles vivos y realismo texturizado que invitan a la reflexión y a la conexión.