Descripción
Esta es la primera de tres impresiones en punta seca que hice, inspiradas en el órrey griego de mano del siglo II a. C. (modelo del sistema solar) que fue descubierto en la isla de Antikythera en 1901. Es el ejemplo más antiguo conocido de una computadora analógica. Podría usarse para predecir posiciones astronómicas y eclipses con décadas de antelación. También podría usarse para seguir el ciclo de cuatro años de los juegos atléticos similares a una olimpiada, el ciclo de los antiguos Juegos Olímpicos.
Hice el contorno básico del mecanismo tal como podría haberse revelado al buceador que lo encontró en el fondo del mar. Esta imagen se presta bien a la técnica de Grabado en punta seca, porque dicha técnica aporta textura. Los trazos de gouache dorado aluden a la cualidad metálica de la máquina y al hecho de que el hallazgo era dorado.