Descripción
Esta obra en carbón y pastel representa una colección de calabazas dispuestas sobre una superficie texturizada, con tonos apagados de amarillo y verde que añaden profundidad sutil. El contraste entre el fondo oscuro y las calabazas suavemente iluminadas enfatiza su forma y sus imperfecciones naturales. La pieza transmite una quietud serena, invitando a un momento de reflexión. Sería una adición reflexiva para cualquier espacio que busque un carácter sobrio.