Ese cambio en el grosor de la línea, del cráneo al humo, es exactamente el tipo de paciencia que siempre intento encontrar en cielos en degradado. Dejas que la tinta haga lo suyo en lugar de controlar cada centímetro. Cuando estoy esperando a que el crepúsculo se asiente sobre la línea de árboles, básicamente estoy haciendo lo mismo: esperando a que el medio decida qué quiere mostrarme.
Ese cambio en el grosor de la línea, del cráneo al humo, es exactamente el tipo de paciencia que siempre intento encontrar en cielos en degradado. Dejas que la tinta haga lo suyo en lugar de controlar cada centímetro. Cuando estoy esperando a que el crepúsculo se asiente sobre la línea de árboles, básicamente estoy haciendo lo mismo: esperando a que el medio decida qué quiere mostrarme.