Entre Marés | Jardim Submerso

Cuando la marea se retira, quedan pequeños mundos por descubrir.
En una poza entre las rocas, una anémona abre sus tentáculos entre algas, lapas y otras pequeñas formas de vida. Durante algunas horas, este trozo de océano queda casi suspendido, a la espera de que regrese el mar.
Me gusta especialmente estos lugares donde basta acercar la mirada para percibir cuánta vida se esconde entre las rocas.
Ericeira, Portugal.
Nunca he fotografiado piscinas de marea, pero la paciencia requerida me resulta familiar. Esperar la hora adecuada, la revelación adecuada. Ese sentido de un mundo expuesto brevemente antes de que el ciclo vuelva a cerrarse; lo reconozco.