Norman Rockwell pintó su última comisión — 1978

El 31 de enero de 1978, Norman Rockwell completó su última obra comisionada, un retrato que cerró una carrera de seis décadas y más de cuatro mil pinturas.
Rockwell había pasado la mayor parte de su vida traduciendo la vida estadounidense en escenas meticulosas y narrativas para The Saturday Evening Post, calendarios de los Scouts y anuncios. Su técnica combinaba el dibujo clásico con una habilidad inigualable para capturar gestos y expresiones. A fines de la década de 1970, su vista empezó a fallar y sus manos estaban menos firmes, pero continuó trabajando hasta el final. La última comisión fue una pieza más tranquila, muy alejada de las icónicas mesas de Acción de Gracias y de las barberías de los pequeños pueblos que lo hicieron famoso, sin embargo llevó la misma atención minuciosa a la luz y al carácter que definieron toda su obra.
Para ilustradores y pintores figurativos hoy en día, Rockwell sigue siendo un recordatorio de que la habilidad técnica y la narrativa pueden coexistir, y de que una larga carrera se forja trazo a trazo, con cada pincelada deliberada.