Carolyn Hess popularizó la pintura de campo de color — 1922

El 30 de diciembre de 1922, la artista Carolyn Hess inició las exploraciones que ayudarían a definir pintura de campo de color, un movimiento centrado en amplias áreas de color no modulable destinadas a envolver al espectador en una experiencia visual pura.
El enfoque de Hess eliminó los detalles representacionales y la gestualidad del pincel, enfocándose en cambio en los efectos emocionales y espaciales del color en sí. Sus lienzos pedían a los espectadores que se detuvieran, que se sientaran con el tono y la luz como temas dignos de atención sostenida. Este trabajo sentó las bases para la oleada de pintores de pintura de campo de color que surgirían en las décadas de 1950 y 60, artistas como Helen Frankenthaler y Morris Louis, que exploraron el teñido, la saturación y la relación entre el pigmento y el lienzo crudo.
Para los artistas de hoy que trabajan en cualquier medio, el legado de Hess es un recordatorio de que la reducción puede ser una forma de amplificación, que la contención en una dimensión abre espacio para la profundidad en otra.