Descripción
Esta pintura presenta un ojo solitario, sumergido en remolinos de tonalidades azules, enmarcado por suaves líneas doradas que sugieren un triángulo. El ojo transmite una intensidad serena, invitando a la reflexión más allá de la superficie. Su contraste audaz y su composición fluida expresan una sensación de observar y ser observado, un diálogo silencioso. Esta pieza aporta una presencia que invita a la reflexión en cualquier espacio.