Descripción
Esta mañana, los árboles a lo largo del estanque de patos llevan escarcha como una barba blanca — cada rama delineada, cada curva iluminada. Este es el tipo de quietud en la que el sonido parece inexistente, como si el mundo entero contuviera la respiración. La escarcha suaviza el paisaje y transforma algo familiar en algo discretamente encantador, el tipo de momento de invierno en el que desearías poder volver a vivirlo.
Esta obra forma parte de mi Serie de Escarcha. Hay días de invierno en los que todo parece estar suspendido — los árboles se vuelven encaje y la luz se suaviza. Un paseo ordinario en mi vecindario se vuelve extraordinario. La Serie de Escarcha nació de eso — salir y percibir, solo por un momento, que vivía dentro de un país de hadas. Estas pinturas capturan esa rara quietud, cuando nuestro clima envuelve el paisaje en un manto mágico — a diferencia de cualquier otro.