Descripción
Esta obra de arte presenta un aula en la que los estudiantes tienen computadoras portátiles como cabezas, cada pantalla mostrando diferentes símbolos digitales: una señal de Wi-Fi, una pantalla agrietada y un ícono de batería. Transmite la fusión del aprendizaje humano con la tecnología, destacando tanto la conexión como la fragilidad en la era digital. La imaginería contrastante invita a reflexionar sobre nuestra dependencia de los dispositivos. Una adición reflexiva para cualquier espacio moderno que busque provocar conversación.