Descripción
Esta obra fotográfica abstracta transforma hojas delicadas en un tapiz luminoso de simetría y color. Venas entrelazadas, formas que se repiten y tonos suaves de otoño crean un mandala botánico que se siente a la vez orgánico y geométrico - como vitrales imaginados por la propia naturaleza. Agradable y a la vez intrincada, la pieza invita a la quietud y recompensa una observación más atenta con capas de patrones ocultos y ritmo.