Descripción
Esta obra fotográfica reimagina la arquitectura ornamentada como un mandala luminoso de simetría y detalle. Grabados intrincados, arcos en capas y una cálida luz dorada se pliegan hacia adentro para crear una composición que se siente a la vez sagrada y de otro mundo—parcial catedral, parcial palacio, parte de un mundo imaginado. Rica en textura y formas ocultas, la pieza invita a la contemplación silenciosa y recompensa el descubrimiento con el tiempo.