Descripción
Esta obra presenta un tranquilo paisaje otoñal donde un estrecho sendero serpentea a través de un campo de follaje dorado y de tonos óxido. Árboles dispersos, algunos con hojas que se van desvaneciendo, se elevan frente a un cielo suave y nublado que suaviza el ambiente de la escena. La composición transmite una sensación de calma y reflexión, invitando a una pausa en medio de la transición estacional de la naturaleza. Añadiría un toque de paz a cualquier espacio. Óleo sobre lienzo, 30 x 40 pulgadas