Descripción
Esta mariposa vibrante, con sus patrones coloridos y que se asemejan a ojos, transmite una resiliencia sorprendente detrás de su delicada apariencia. La frase escrita a mano "El peso del mundo, ¡oh, Dios mío!" añade un toque de humor mientras reconoce las luchas que todos enfrentamos. La pieza ofrece un recordatorio con el que todos podemos identificarnos: incluso las criaturas más pequeñas pueden soportar grandes cargas. Es una adición reflexiva que aporta color y perspectiva a cualquier espacio.