Descripción
Entre organismo y paisaje se despliega un mundo pictórico abstracto compuesto por tonos terrosos: rojos, marrones y cremosos. Las huellas de color fluidas y de relieve generan la impresión de una forma viva, casi corpórea, cuyas dos puntos oscuros pueden leerse como ojos. Así oscila la obra entre forma natural, criatura fantástica y paisaje interior, y invita a descubrir, en lo indeterminado, tus propias figuras e historias.