Descripción
La ansiedad surge de la experiencia de la sobrecarga sensorial, el momento en que los pensamientos, los sonidos, las emociones y el entorno comienzan a difuminarse.
Ojos superpuestos, líneas entrelazadas y colores vibrantes compiten por la atención, creando una composición que se siente tanto enérgica como abrumadora.
La obra refleja una mayor conciencia que a menudo acompaña a la introversión, donde incluso entornos ordinarios pueden volverse emocionalmente abarrotados.
En lugar de representar la ansiedad como miedo, la pintura la explora como un estado de sobrestimulación, invitando a los espectadores a considerar su propia relación con la percepción, la atención y el equilibrio interior.