Descripción
En esta instalación, una sola figura humana flota sobre un cementerio de máquinas obsoletas.
El montón de viejos monitores y hardware no es solo “residuos electrónicos”—es un registro fósil de cómo intentamos ver, calcular y medir el mundo, y luego seguimos adelante.
El cuerpo amarillo está suspendido en ese extraño intervalo entre lo físico y lo luminoso, preguntándose si la conciencia puede alguna vez ser “desconectada” de los sistemas que construye.
Cuando los dispositivos fallan, ¿qué es exactamente lo que queda en la habitación?