Esta escultura de vidrio presenta un gato sereno y en reposo, con una forma minimalista pero expresiva. Su superficie clara y fracturada transmite un delicado equilibrio entre fragilidad y fortaleza. Los contornos sutiles y las facetas angulares revelan una interpretación moderna y abstracta de la figura felina. Una adición elegante que aporta una sofisticación tranquila a cualquier espacio.