Descripción
El idealismo y la excelencia: la humanidad siempre ha aspirado a alcanzar los más altos niveles de idealismo. Sin embargo, la hostilidad humana suele ser el destino de cualquiera que se esfuerza por lograrlo, convirtiéndolo en presa para quienes carecen de ambición. Estas personas se oponen a cualquiera que se atreva a separarse de la manada.
¿La excelencia y la perfección representan un pecado?
¿Es que cualquiera que se atreva a desviarse del colectivo está destinado al exilio y al aislamiento?
Así se desarrolló en el mundo de los colores-colores, que se rebelaron contra la trinidad violeta, la cual encarna la excelencia en estas obras, tanto que se convirtió en blanco de burlas por parte de otros colores, devaluada por su distinción y su perfeccionismo exhibido.