Descripción
Enniskerry Deerpark en Irlanda es un lugar que muchos conocen, pero estar allí es algo completamente diferente. La magnitud de los árboles, la fuerza de la cascada, la forma en que la luz se filtra entre los gigantes que se elevan por encima — es impresionante de una manera que se siente expansiva y a la vez enraizadora. Te sientes pequeño, pero no insignificante.
En esta pintura, no estaba tratando de registrar el paisaje exactamente tal como aparecía. Quería captar su energía — agua en movimiento contra una fortaleza enraizada, y esa quieta asombro que se instala cuando te detienes lo suficiente para mirar de verdad. Premiado con bronce por Camelback Gallery, esta pieza encierra tanto memoria personal como reconocimiento más amplio, un paisaje que continúa resonando mucho después de que lo hayas dejado.